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martes, 18 de octubre de 2011

Como crecen!

En honor a la verdad, esta entrada no la he escrito yo, sino que se la he robado a mi marido, el la escribió en su muro de face, y a mi me ha emocionado tanto, que me la he traído a mi baúl de recuerdos particular.

"hace dos semanas, llevaba como cada mañana a mis nanos al cole. primero al peque y luego al mayor. Cuando aparqué delante del colegio del mayor, me dijo que quería entrar solo. Le sonreí, le contesté que de acuerdo, y esperé a que entrase para salir del coche y comprobar que se iba con sus compañeros de clase. Volví al coche y pensé que ese había sido uno de esos momentos que no parecen gran cosa, pero que no vas a olvidar en tu vida. Ese día perdía un trocito de la infancia de mi hijo mayor, a lo mejor es muy sensiblero pero no puedo evitar pensarlo y que pocas veces más lo llevaré de la mano, así que las pienso aprovechar y guardarlas en mi volátil y caprichosa memoria" 

lunes, 23 de mayo de 2011

Londres por sorpresa!

Ya sabéis que estoy de retiro obligado hoy y encima he tenido que someterme a una maratón de dibujos animados, así que mis niveles infantiles están más que satisfechos, por eso necesito un poco de escritura adulta, he recordado que no os había contado mi último momento romántico con mi chico, y éste es de los que merecen ser recordados.
Nosotros somos muy aficionados a viajar, y cada vez que podemos nos escapamos, prefiero un fin de semana en cualquier lugar del mundo, aunque sea comiendo hamburguesas, que quedarme sin conocerlos. Otra cosa que tengo clara, es que no repito viaje, no tengo dinero, así que visto una vez, la repetición se queda o para el imserso o para cuando San Euro millón, decida tener a bien instalarse en mi casa, mientras tanto los sitios una vez. Con este criterio ya hemos conocido bastantes ciudades europeas, y cada vez que podemos nos escapamos, ya digo aunque solo sea un par de días. 
Mi chico por su trabajo viaja bastante, y a finales del año pasado fue a Londres, vino impresionado, le gustó tanto, que en seguida buscamos opciones para escaparnos, la fecha elegida fue enero, fuimos con mi hermano y mi cuñada, y aunque nos gustó mucho y vimos casi todo (de prisa), nos quedamos con ganas de mas, esto ya nos había pasado con Roma y con Malta, pero él acuso esta vez mas la sensación de falta de tiempo, sobre todo porque ya había estado y no pudimos ver cosas que él solo, si había visto y quería compartir conmigo. Durante un tiempo me estuvo repitiendo que teníamos que volver y yo en mis trece de "no repito".
Aquí hago un inciso, entre mis rasgos está el ser excesivamente detallista, no sé si es bueno o malo, pero siempre estoy pendiente de lo que puede hacer feliz a quien está cerca de mi, así que paso gran parte de mi tiempo maquinando sorpresas.
En mayo era su cumpleaños y además celebrábamos catorce años juntos, pero no podríamos celebrarlo porque nos quedábamos sin los abuelos, que se iban un mes de viaje, así que decidí adelantar la celebración a un mes antes. Las pistas sobre cual sería su regalo eran pocas, él hace tiempo que decidió regalarme "momentos" y lo único que yo le dije es que sería un "momentazo", busqué un par de billetes y un hotelito, le pedí la tarde del viernes libre a su jefe, me alié con mi madre que trabaja en el aeropuerto y el día anterior, me llevé las maletas ya hechas. El día elegido, lo llamé le dije que estaba en una reunión y que mi madre no se encontraba bien y que por favor fuera a buscarla, cuando llegó yo estaba detrás de la puerta con la cámara de vídeo, mi madre muy en su papel le dijo que en lo que recogía, revisara un sobre que le habían dejado, cuando lo abrió se encontró una indicación de lo mucho que me había costado guardar el secreto, y como reconoció mi letra le comentó que no era para ella, que creía que era para él pero no estaba seguro, así que decidió llamarme, tal era su desconcierto que no se dio cuenta de que el móvil sonaba ¡detrás de él!, se giró y entre nervios siguió leyendo, lo siguiente era un itinerario de un recorrido por Londres, se sorprendió pero todavía no era consciente, así que lo siguiente que vio fueron los pasajes, para ¡dos horas más tarde!, los nervios ya fueron totales, primero pensó en el trabajo, y le aclaré que tenía la tarde libre, luego pensó en las maletas y se las enseñé y cuando fue plenamente consciente de que era real, se emocionó, ese momento valió la pena todos los nervios que pasé durante un mes preparándolo todo y el fin de semana que pasamos fue maravilloso, además como ya lo habíamos visto todo, fuimos a aquellos sitios que queríamos ver tranquilamente y nos dedicamos a pasear nuestro amor. 
Creo que pocas sorpresas son tan grandes como que te secuestren para hacer un viaje que no esperas y el momento lo vale, si tenéis la oportunidad intentarlo, no ir a Londres (que también), sino llevar a vuestra pareja a cualquier sitio por sorpresa, solo para pasar ese tiempo juntos, para pasear y deleitaros con lo que os rodea, el solo hecho de compartirlo, hará de ese instante algo fantástico.
Si está bien planeado y os sale igual de bien que a mí es un subidón de adrenalina, aunque el proceso de preparación es muy duro, sobre todo porque es muy difícil resistir la tentación de no contarlo, pero bueno son sorpresas que solo se dan una vez en la vida... o no??


jueves, 5 de mayo de 2011

De aniversario

 Ya conocéis mi historia y de como conocí a mi marido, hoy hace 14 años de aquello, me llamó, me pidió que lo intentáramos, a pesar de la distancia, a pesar de los comentarios y a pesar de lo jóvenes que éramos, yo completamente enamorada dije sí, me movía ese amor, mi corazón me decía que tenía que intentarlo, más vale arrepentirse de haberlo hecho que de no hacerlo. 4 meses después de aquella llamada nos íbamos a vivir juntos.
Hoy hago balance, y no puede ser mejor, la vida nos ha dado todo tipo de momentos, buenos y malos, y hemos sabido lidiar con ellos juntos, esa es la base del amor, compartir y luchar codo con codo. Después de tantos años, me hace sentir cosas increíbles, me miro en sus ojos y me gusta lo que veo, me hace sentirme muy bien, y en los malos días consigue sacarme a flote. Me siento orgullosa de él, como hombre, como marido y como padre. 
Hoy mi entrada es para él, para darle las gracias por todo, por estar siempre conmigo, por darme muy buenos momentos, por prepararme la cena aunque llegue cansado, por no permitir que me levante por las noches cuando los niños se despiertan de madrugada, por mimarme, por cuidarme, por leer mis pensamientos y saber siempre lo que necesito, por hacerme sentir cada día amada, porque pasa el tiempo y nuestro amor es más sólido cada día, por apoyarme, animarme en mis nuevos proyectos, por darme alas para que me realice como persona, por recordarme cada día que soy mujer por encima de madre o de esposa, por respetar mi espacio, por compartir el suyo, por todo, porque no me imagino la vida sin él y porque mis hijos serán unos hombres maravillosos el día de mañana gracias a su ejemplo.
Hoy quiero recordarle lo mucho que lo amo y lo convencida que estoy de que estábamos destinados el uno al otro.
Y al resto deciros, que da igual el tiempo que llevéis con vuestra pareja, lo importante es cuidar ese amor cada día, darse un beso al marcharse y otro al llegar, pero no por costumbre sino porque nace del corazón, de la necesidad de besar al ser amado, recordad que el amor es altruista y que se da sin esperar nada a cambio, si es amor verdadero no hará falta.
Feliz aniversario amor!

sábado, 2 de octubre de 2010

Cuando encuentras tu otra mitad

De mis primeros pensamientos de infancia, que soy capaz de recordar, tengo un par de ellos que marcaron mi vida, inconscientemente, para siempre. El primero fue descubrir que en el año 2000 tendría 25 años, que para mi corta edad se me antojaba que tenía que ser la mejor edad de mi existencia, el segundo fue llegar al convencimiento, no sé como, de que el amor de mi vida llegaría en forma de flechazo y que sería un noviazgo rápido, no sé porque, pero estaba convencida de que cuando lo encontrara me casaría con él enseguida. Ya sabéis que soy una romántica, así que encima soñaba con una boda de cuento.
Con el paso de los años me fui afianzando en mis convicciones, a los 21 años y herida de amor, hice un viaje por casualidad, mi mejor amiga al verme mal, me propuso ir a ver a su novio, que por entonces trabajaba en otra ciudad y yo me dejé llevar, llegué con muchas ganas de divertirme y olvidar y como recibimiento nos esperaban el novio de mi amiga y su compañero de trabajo, lo vi y me enamoré, pero no solo me enamoré sino que encima sentí que era ÉL, ese que esperaba desde niña y con el que tendría mi boda de cuento, no se como pero lo supe. En la semana que estuvimos juntos congeniamos muy bien, tanto que él que es un chico muy reservado con su vida, llegó a contarme todo sobre si mismo.
La química entre nosotros era tan evidente que incluso una persona ajena a los cuatro, me dijo directamente "tu vuelves". Hasta ese momento entre nosotros no había nada, muchísimas horas de conversación y una noche entera de paseos y confidencias a la luz de la luna. Un intercambio de direcciones y teléfonos y la promesa de seguir en contacto, nada más.