lunes, 30 de agosto de 2010

Por fin algo sólido!!!!


Esta semana y en vistas de que en la hamaca mi bebé ya no estaba cómodo (es muy grande), empezamos a sentarlo en la trona, con lo que su integración a la vida familiar a la hora de comer es total.
Ya sabéis que llevo días intentando aparcar un poquito los biberones, aunque mi enano se niega rotundamente, lo cual me frustra bastante, por que al mayor no le costó nada. La frustración no viene por que no quiera comer sólidos, algo que puedo llegar a entender, la frustración viene por que mira con cara de deseo todo lo que comemos, de tal forma que como muy rápido para no sentirme culpable de que yo pueda y él no. 
Esta noche aprovechando que éramos muchos en casa, cenábamos mis padres, mi hermano, mi cuñada y nosotros, el peque ya se puso un poquito impertinente, esto generó una onda expansiva de culpabilidad en todos los presentes, pero claro yo puedo comer rápido, que para eso soy la madre de la criatura, pero no puedo obligar al resto de comensales a cenar como si les fuese la vida en ello. El primer intento de calmar su apetito con un biberón acabó en un aumento de su berrinche, que ¡oye! tiene cinco meses pero no es tonto y lo que estaba en el biberón no se parecía en nada a lo que había en la mesa, así que recordamos que con el mayor, el pediatra nos dijo que podíamos probar a ofrecerle galletas de Inca (algo muy típico de Mallorca), así que le acercamos una, a ver que pasaba, ¡jamás he visto disfrutar tanto a mi hijo!, le faltaban manos y boca para comérsela, y pobre del que se atreviera a quitársela, mi hijo que no llora, montaba en cólera, así que nada, mañana volveremos a retomar otro tipo de alimentos más sólidos por si las galletas han abierto la veda por fin.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Al agua patos

Yo no soy muy de playa, los que me conocen lo saben, además como soy muy blanca paso del blanco enfermizo al blanco, del blanco a menos blanco y del menos blanco al rojo, cuando llego a este punto, vuelvo al menos blanco, total que ni por que me pase un mes entero yendo a la playa, me pongo morena, si a eso le añadimos que soy alérgica al calor... Encima, arena pegajosa, gente maleducada que no es capaz de controlarse a sí misma, cuando menos a sus hijos, colillas, medusas y un largo etc, donde los demás ven un paraíso, para mi es un incordio.
De todas formas y en favor de la salud y entretenimiento de mi hijo mayor, hago el esfuerzo y voy, no todo lo a menudo que él quisiera (compensamos con piscina) y no todo lo poco que a mi me gustaría. Este año, hemos tirado de abuelos y tíos que hicieran de chófer/canguro playero, con la excusa de que el pequeño era muy pequeño y como encima habíamos hecho dos intentos fallidos de piscina, nos crecíamos en nuestro convencimiento de que este año no tendríamos que ir, pero han llegado unos amigos de fuera y el hotel está al lado de la playa, así que nos esperan cinco días de arena, de esos que a mi tanto me gustan. 
Hoy ha sido el primero.

viernes, 20 de agosto de 2010

A la cama sin cenar!

Tenían que llegar, demasiado estábamos tardando, pero tenían que llegar, llegan a todas las casas y la mía no iba a ser menos, como no! demasiado bien se portan mis hijos, que duermen la noche de un tirón y a la primera que me enfado hay orden, pero como en todas las casas de reyes destronados, los celos han llegado (mira un pareado).
El mayor desde siempre ha estado muy enmadrado, demasiado para mi gusto, pero no puedo quejarme por que yo soy la primera que está todo el día besando y abrazando, así que no tengo nada que no me haya ganado a pulso.