martes, 5 de abril de 2011

Primeros pasos

Os tengo un poco abandonadillos, pero las cosas son complejas, llevo unos días de bajón, se avecinan cambios en el trabajo y no sé hasta que punto es para mejor... de todas formas mi vida personal, como siempre, roza la perfección, mi hijo hace progresos por días, ha dado un cambio radical, de ser tranquilo y vago, ha pasado a ser un niño muy activo, de repente un día descubrió que podía levantarse y se obró el milagro, ha cambiado su pereza habitual por un frenesí total, empieza a gatear, y también se pone de pie cada vez que puede, todavía no hace el intento de caminar, pero se acerca bastante, experimenta con una sola mano y le hace mucha gracia.

Hace una semana fue su cumpleaños, hicimos una mini fiesta y se lo pasó genial, abrir regalos y estar con otros bebes lo estimula muchísimo, además ahora ha descubierto nuevos juegos, como el del escondite, él se tapa con las manos y yo le pregunto "donde está el bebe..." y se ríe muchísimo, ahora empezará la verdadera diversión, porque hasta ahora solo se movía uno, pero ahora serán dos...
Además promete ser un poco gamberrete, este fin de semana, estaba muy penoso, así que al final claudiqué y me tumbé con él en la camita del hermano, le estuve haciendo mimitos hasta que se quedo dormido, como era la hora de la siesta y sus siestas son de dos horas, lo dejé allí, el caso es que pasada una hora más o menos, pasé por delante de su cuarto y no lo ví en la cama, imaginaros el susto, ¡fue monumental!, entré corriendo en el cuarto y me lo encontré dos metros más allá de su cama jugando con un muñeco, se había bajado de la cama!!!!! pensé que se había tirado, pero me extraño porque la cama tiene barrera y si se hubiera hecho daño lloraría, pero luego se desveló el misterio, a media tarde hizo lo mismo desde el sofá... vamos que de no moverse para nada, ahora ya no podemos despistarnos

martes, 25 de enero de 2011

Amores

Faltan apenas unos días para San Valentin, ese día en el que las románticas empedernidas como yo esperan ansiosas a sorprender y ser sorprendidas por el ser amado.
También es un día en el que los grandes, y no tan grandes, comercios hacen su particular agosto y es el día en el que muchos suspiran por lo que pudo haber sido y no fue.
Hoy no quiero hablar de niños, sino de amores. 
A lo largo de nuestra existencia, la vida nos obsequia con personas que, sin saberlo, configuran la que en el futuro será nuestra historia. Los hay que tienen la infinita suerte y cupido acierta a la primera, pero hay muchos otros que tienen que probar varias relaciones para encontrar a su media naranja. Todas estas relaciones, ya sea una o varias, configuran la que será nuestra relación definitiva, aquella que nos brinda un amor que nos hace estremecer, ese AMOR que colma nuestra vida y hace que todos los problemas no lo sean tanto. 
Pero en nuestro recuerdo perdurarán para siempre aquellas otras parejas que compartieron con nosotros algún tiempo; está el primer amor, ese amor infantil que te arrebata y sobrecoge, pero que a la hora de la verdad es efímero, porque no es amor verdadero sino enamoramiento, un estado químico del que seguramente casi todo el mundo guarda un buen recuerdo, están los amores plácidos, esos carentes de emoción con personas tan iguales a nosotros que la existencia de la propia relación es totalmente previsible, este tipo de relaciones fracasa estrepitosamente en la adolescencia, que ante un estado de embriaguez total de hormonas necesita sentir que se vive al límite, en este tiempo aparecen los amores tormentosos, intensos, pasionales y estremecedores, pasan como un huracán dejando una huella difícil de borrar, están los eternos amores, esos amores que nunca se definen, viven en la sombra sin arriesgar, sin decidir dar un paso más ni evolucionar, con lo que terminan ahogándose en su propia indecisión. Y por último está el gran AMOR, ese que se compone de un poco de cada uno de los anteriores, ese amor definitivo que se instala en tu vida, la condiciona, la dirige y  la completa.
Si lo pensáis un minuto seguro que por lo menos uno de estos amores ha formado parte de vuestra vida, y seguro que guardáis en vuestra memoria grandes recuerdos de ellos, pero, ¿por qué más de unos que de otros?  ¡por que se ama más a unos que a otros!, yo creo que no, creo que lo primero que fomenta la añoranza de un amor pasado es quien ha terminado la relación, recordaremos más a los que nos han dejado que a los que hemos dejado, porque al fin y al cabo, si nos dejaron no fue por nuestra propia decisión, lo segundo el grado de daño irreparable, recordaremos de forma más agradable a las personas que no nos hicieron sufrir que a las que se portaron mal con nosotros. Y lo tercero y para mi definitivo, el grado de alteración de la realidad. Con los años ganamos en perspectiva, pero esto altera profundamente nuestra percepción de los propios recuerdos, nos volvemos selectivos, recordamos lo bueno ignorando lo malo, con lo que corremos el riesgo de idealizar relaciones pasadas que realmente no fueron tan satisfactorias. 
Por eso tenemos que ser, primero objetivos con nuestros recuerdos y segundo disfrutar de nuestro amor  presente,  que seguramente tendrá una gran proyección de futuro, y para los que todavía no habéis encontrado ese gran amor, luchad por conseguirlo, no es imposible (os remito a mi entrada "cuando encuentras tu otra mitad") solo hay que tener fe y cuando llega disfrutarlo al máximo y no conformarse con migajas, el amor es egoísta y altruista a partes iguales y hay que saber buscar el equilibrio. Cupido es caprichoso, pero confío en que tiene alguien especial reservado para cada uno de nosotros, solo tenemos que estar atentos. Yo vivo totalmente entregada y enamorada desde hace 14 años, y los que me conocen siempre lo han comentado, se nos nota mucho (afortunadamente es mutuo), así que os deseo por lo menos, la mitad de este amor.
Para los que ya estamos enamorados, feliz San Valentín, para los que estáis en proceso arriesgad, merece la pena, y para los que todavía no lo estáis, disfrutad, pero seguro que lo mejor está por llegar.

domingo, 23 de enero de 2011

Educación

Hoy estoy indignada, sabía que el ser humano es egoísta por naturaleza, pero ya criticar por criticar me parece excesivo. Así que hoy vengo a romper una lanza en favor de las educadoras de la escoleta de mis hijos.
Mi marido y yo decidimos mudarnos de un piso a una casa de pueblo por dos motivos, una razón obvia de espacio y la seguridad de que un pueblo tiene más calidad de vida que una ciudad para criar hijos. Con estos pensamientos elegimos un pueblecito pequeño, apenas 2.000 habitantes donde encontramos una casita que se ajustaba a lo que queríamos, así que una vez instalados nos lanzamos a formar nuestra familia. Antes de tener hijos hay cosas en las que ni reparas, pero una vez que llegan... un aluvión de dudas inundan tu vida, una de las cosas que me preocupaban era la escoleta, (en Mallorca una escoleta no es una guardería sino un sitio donde además de "cuidar" enseñan) el pueblo sólo tenía una y las instalaciones no eran gran cosa, pero todo el mundo me habló muy bien de las educadoras, de lo cariñosas que eran y de los años que llevaban allí, así que preferí una garantía de una buena educación para mis hijos, en vez de unas instalaciones muy modernas. 
El mayor de mis hijos fue durante tres años y de esos años solo tenemos buenos recuerdos, ya no solo aprendió muchísimo, sino que encima iba encantado, le gustaban sus maestras y le gustaba ir allí se sentía querido y la prueba es que aún hoy se alegra de verlas. Cuando nació el pequeño la decisión era obvia, no iba a cambiar lo que tan buen resultado me había dado.
Entonces las circunstancias cambiaron radicalmente, la escoleta paso de ser un centro privado a ser una escoleta pública, ahora depende del ayuntamiento, aunque la gestionan las mismas personas que la anterior, los precios cambiaron sustancialmente pero ganamos en instalaciones, ya que el ayuntamiento hizo una nueva, muy amplia, con zonas verdes, con zonas amplias de juego y con todas aquellas cosas de las que carecía la anterior y no dudamos, daba igual que fuera más cara, los niños iban a estar igual de bien cuidados pero en un sitio todavía mejor.
Cuando empezó el curso como las obras no estaban terminadas no pudimos mudarnos y cuando lo hicimos ha sido con deficiencias, pero lo importante es que los niños están bien. Que pasa, y aquí es donde llega mi indignación, la gente solo mira su ombligo y en vez de sopesar los pros y los contras, arremeten contra el personal, no valoran que es un centro nuevo y que como depende de la administración (no de las educadoras) tardará un poco en estar al 100%, critican el trabajo de las personas que viven volcadas en la educación de nuestros hijos, sin valorar lo bien atendidos que están y lo mucho que aprenden. Quisiera yo ver a cada una de esas personas en su trabajo, a ver si son tan eficientes y perfectas que nadie puede reprocharles nada, y lo que es peor, que clase de madres son que dejan a sus hijos en manos de quien no confían, si tantos peros le ven, que cambien de escoleta o que contraten a una persona en exclusiva, no? 
Lo dicho, estoy encantada mi hijo se le ilumina la cara cuando ve a su profe, esta muy bien atendido, me consta que ella lo quiere y la prueba es que mi hijo no llora nunca al ir al colegio e incluso hay veces que no se quiere venir conmigo!!!! no sé me indigna esta situación, este es un pueblo pequeño, y una persona descontenta puede hacer mucho daño, además de minar la moral de las personas afectadas, por eso hoy mi lanza en favor de ellas y de todas aquellas personas, que por su trabajo tienen que aguantar a indeseables amargadas que como su vida es insulsa y vacía de contenido, necesitan fastidiar al prójimo para llenar la soledad de sus existencias. Sabéis que no daré nombres pero seguro que ella lo leerá, sabe quien es y lo mucho que la queremos.