lunes, 8 de agosto de 2011

Burbujas


 He llegado a la conclusión, de que en mi árbol genealógico, tenemos alguna sirena de antepasado, al mayor le gusta mucho el agua, pero lo del pequeño es obsesión, el año pasado con 5 meses ya dio muestras de gustarle, pero este año hay que ir a la piscina con escolta. Mientras no ha caminado, no hemos tenido demasiados problemas, pero ahora que anda... menudo peligro, ve agua, aunque sea un vaso e intenta meter la cabeza. Como es muy kamikaze, rescatamos los manguitos del mayor y ayer nos fuimos a la piscina un poco más tranquilos, por lo menos si se caía a la piscina flotaría, a la playa ya ni lo intento, que hasta que no tengamos pleno dominio, es mejor no tentar a la suerte.
Allí que nos metimos, y en cuanto vio que podía flotar... yo creo que le asomaron las escamas, le sale instintivo y nada de forma natural, mueve los pies y las manos y al final llega donde quiere, y lo mejor es que cuando se cansa, se va a la escalera y se sale, el problema es cuando quiere volver al agua, ahí no hay quien lo retenga, un peligro, se tira sin preguntar, así que nada, siempre uno dentro del agua y el otro fuera, por si acaso. Hoy ha descubierto que puede meter la cabeza y después de tragar mucha agua, sin asustarse, lo sigue intentando, al final cerrará la boca y meterá la cabeza sin problemas.
Me asusto y me alegro a partes iguales, por un lado, me asombra su capacidad de aprendizaje, en dos semanas ha pasado a caminar, a intentar nadar, a comunicarse más claramente, deja de ser un bebé, y da paso a un niño que se abre camino a marchas forzadas, ya es consciente de lo que quiere y como lo quiere, pero todavía no reconoce los peligros, por eso me asusta, el mayor era más temeroso, este es más intrépido, es más de "aquí y ahora" y eso hace que tenga que estar más pendiente, no puedo despistarme ni un momento y a veces me da miedo no estar en todas partes a la vez, pero supongo que es parte del encanto de ser madre, mientras pasa el verano me dedicaré a contemplar con mil ojos sus progresos.

miércoles, 20 de julio de 2011

Nuevos caminos

Mi peque ya camina!!!!!!!  No se si recordáis los primeros pasos de los vuestros, nosotros con el mayor nos lo perdimos, porque no fue en mi casa, sino en la de su abuela, menos mal que estamos modernizados y está grabado en vídeo, así puedo verlo cuando quiera.
Esta vez ha sido diferente, esta vez lo he vivido en primera persona; estábamos en casa de unos amigos, él se había dormido, pero cuando ya estábamos terminando, con las risas de la sobremesa, y con el jaleo de los mayores, se despertó, es juerguista como yo, así que decidió unirse a la fiesta. Al principio gateaba dando vueltas, hasta que de repente descubrió que podía levantarse, hasta ahora lo había hecho agarrado a cosas, pero nunca por si mismo, le hizo mucha gracia, así que se quedó guardando el equilibrio, y como ya había experimentado con mini distancias, en ese momento decidió ampliarlas. Se pasó toda la noche caminando, además es muy persistente y si se caía se levantaba enseguida y volvía a empezar.
Desde entonces no para, no quiere que lo cojan en brazos y da los zapatos a todo el que pasa para que lo saquen de donde esté y pueda seguir caminando, además es una fiesta, porque cuando llega a destino se aplaude a sí mismo.
Esta tarde, como hacía viento, nos hemos quedado en casa y el mayor se ha puesto a llamarlo de un lado para otro, así que he tenido la oportunidad de grabarlo, y se supera por minutos, además como en la escoleta lo animan, ya tiene mucha soltura levantándose y caminando.
Se abren ahora nuevos caminos para él... y para nosotros. Supongo que para mi, como para todos, hay grandes momentos que marcan el paso de bebés a niños, creo que el más importante es este, pero creo que este tiene un sabor agridulce, la infancia es el único tiempo que es de los padres y pasa muy deprisa, luego crecen, son conscientes de la realidad y empiezan los conflictos. El momento de empezar a caminar marca el inicio de la independencia, te alegras por ellos y es emocionante, pero también es un poquito triste, porque ya nunca volverán a ser bebés. 
Sea como sea, para él es el principio de algo bonito, así que he querido celebrarlo con un cambio de look en el blog, espero que os guste, y a mis niños, que sus pasos les lleven a ser felices.

lunes, 18 de julio de 2011

Cumpleaños Feliz

Ya os he contado que fue el cumple de mi peque grande, como faltaban 3 de sus "mas mejores amigos" decidimos posponer unos días la fiesta, hoy por fin ha llegado el día, se ha levantado nervioso, y se ha pasado cada minuto preguntando cuanto faltaba para la fiesta. La fiesta no era gran cosa, unos bocadillos, una piñata, una tarta de chuches y muchas ganas de divertirnos en la piscina del pueblo. Pero suficiente para ser un gran acontecimiento en su vida.
Cuando ha llegado la hora, los nervios ya lo consumían, así que entre todos hemos cargado las bolsas y rumbo a la piscina, hemos llegado y allí la gente del bar ya tenía todo preparado, mi hijo ha salido corriendo y se ha tirado al agua, cuando han ido llegando sus amigos la alegría ha sido completa.
Sin embargo, como siempre, ha vuelto a sorprenderme, estaba corriendo de un lado a otro, jugando con todos y sintiéndose el protagonista, además su papi, se ha metido en el agua a jugar con ellos, así que él estaba entusiasmado, una parte de los niños ha salido del agua, así que las mamis han aprovechado para dar la merienda a los peques, yo me he metido en el agua para sacar al mio, le he preguntado si quería merendar también y su contestación ha sido "me quedo aquí contigo".
Me emociono al recordarlo, en su "momento", en vez de estar con sus amiguitos, decidió quedarse conmigo, obviamente solo fueron 5 minutos, era su fiesta y tenía que ser el anfitrión, pero esos minutos son míos, luego, lo que todos los niños quieren, piñata, tarta y regalos, se ha divertido muchísimo y como hemos llegado tarde a casa, ya me ha dicho que mañana tenemos que ver todos los juguetes que le han regalado, eso sí ha abierto uno para dormir con él.
Pero bueno, me quedo con su carita de ilusión, con nuestros 5 minutos y con un momento genial, en el que ha venido y me ha dicho, "mamá ¿cuando vas a gritar lo de los regalos?", vamos puro desinterés. Estos ratos merecen la pena las peleas con ellos, al fin y al cabo todo forma parte de lo maravilloso de ser madre.