Allí que nos metimos, y en cuanto vio que podía flotar... yo creo que le asomaron las escamas, le sale instintivo y nada de forma natural, mueve los pies y las manos y al final llega donde quiere, y lo mejor es que cuando se cansa, se va a la escalera y se sale, el problema es cuando quiere volver al agua, ahí no hay quien lo retenga, un peligro, se tira sin preguntar, así que nada, siempre uno dentro del agua y el otro fuera, por si acaso. Hoy ha descubierto que puede meter la cabeza y después de tragar mucha agua, sin asustarse, lo sigue intentando, al final cerrará la boca y meterá la cabeza sin problemas.
Me asusto y me alegro a partes iguales, por un lado, me asombra su capacidad de aprendizaje, en dos semanas ha pasado a caminar, a intentar nadar, a comunicarse más claramente, deja de ser un bebé, y da paso a un niño que se abre camino a marchas forzadas, ya es consciente de lo que quiere y como lo quiere, pero todavía no reconoce los peligros, por eso me asusta, el mayor era más temeroso, este es más intrépido, es más de "aquí y ahora" y eso hace que tenga que estar más pendiente, no puedo despistarme ni un momento y a veces me da miedo no estar en todas partes a la vez, pero supongo que es parte del encanto de ser madre, mientras pasa el verano me dedicaré a contemplar con mil ojos sus progresos.
Mi peque ya camina!!!!!!! No se si recordáis los primeros pasos de los vuestros, nosotros con el mayor nos lo perdimos, porque no fue en mi casa, sino en la de su abuela, menos mal que estamos modernizados y está grabado en vídeo, así puedo verlo cuando quiera.